pero lo hacemos igual

24 julio, 2011

Querer coger

También existe ese momento de la vida en que volviste de tu salida a las 5.30 de la mañana y sólo-querés-coger. Sí, coger, ponerla, garchar, a-ca-bar. Y listo. Si te he visto no me acuerdo.

En esos momentos surge el famoso mensaje de texto descolgado a una flaca X, a un ex huesito, a alguien que esperás que venga a chupártela, que se deje coger, que no ponga peros y después quiera irse por motus propio sin siquiera pedirte permiso para pasar por el baño. Que se vaya, ya acabé, que no me pida de quedarse, que me deje dormir despatarrado y me asegure que no me voy a levantar a las 11am viendome obligado a fumarmelá con mi primer cara de fin de semana.

Sólo quería acabar.