pero lo hacemos igual

20 abril, 2010

Parte 4 - A la madrugada

Terminó su salida a las 5am y, previos sms, vino a casa. Yo la esperaba durmiendo. Era de noche todavía. Le bajé a abrir y noté que estaba un poco ebria. No importa, mejor para mí, pensé. Cruzamos no más de dos palabras cuando entramos a casa y en la tercera ya le estaba comiendo la boca. Comiendo la boca dije? Miento: matándonos y devistiéndola.

Con su pollera y corpiño en el camino, llegamos al cuarto. Para qué. Ahí arrancó el heavy petting: unas manos firmes en la cola, un poco de presión ahí y dos dedos sobre su tanga. Teasing, mucho teasing hasta que zas! con un cuidado movimiento del dedo índice corro su ropa interior. Ahí deslizo dos, con amor, como siempre. Ya adentro, los dedos con gesto de "vení, vení", humectando. La respiración agitada en la oreja indicó que es hora de.

Un poco de fuerza para subirla al escritorio y darle, darle, darle y darle. Una mano en su cabeza para que no se golpee con el estante y todo lo demás es pelvis. Pelvis, pelvis, pelvis. Después, cuando ella ya está, la bajo, la doy vuelta y un poco desde atrás hasta terminar.

Ya era de día. Te abro la puerta, una lástima que no te quedás a dormir, nos vemos la semana que viene.

1 comentarios:

C dijo...

key part: sobre el escritorio