pero lo hacemos igual

11 marzo, 2011

La Facultad como Sede Mundial del Sexo

Voy a omitir todo el crecimiento y golpecito de horno que viví durante mi primer año en la universidad y voy a hablar directamente de lo que me interesa cuando escribo acá: el sexo.

Antes de entrar sólo pensaba en estudiar y luchar por mi futuro. Cuando entré sólo pensaba en todas las minitas que me quería coger.

Durante mi primer día de clase necesitaba saber los horarios, los profesores y las clases, pero después de que pude sacarme esas dudas de sólo pude dedicarme a ver escotes, polleras, ojos (delineados) y cinturas mientras con mi cabeza señalaba a vos te doy, a vos también, a vos tal vez, y a vos te-hago-todo. Lo bueno fue que después del 2do recreo te das cuenta que hasta esa flaquita que no para de tomar apuntes mirando el pizarrón también está fichando a cada uno que cruza la puerta y esperando la primera salida en grupo para ver con quién se pude tirotear (si es que no arrancó en clase con inocentes mensajes en papel, uno de mis juegos preferidos).

Así fue como, entre noches de trabajos prácticos y noches de juegos sexuales, empecé una de las mejores etapas de mi vida, donde tuve el gusto de compartir cama con Doble M, La Actriz y Garras entre otras anécdotas que también re valen la pena contar.

El único problema era que yo… estaba de novio.

2 comentarios:

sofía dijo...

Uf los novios y la fidelidad! Qué tema complicado.

Pol Martin dijo...

Lo principal de la secundaria y universidad, es garchar, eso.
Amen Bro.