pero lo hacemos igual

09 febrero, 2014

El año que se me murió la pija - Parte 2

Dos días después averiguo su número y la llamo, le pregunto si está todo bien y si la retaron mucho por llegar al mediodía a su casa, pero ya estoy desinteresado porque su amnesia partió al medio mi fantasía de amor. Igual soy cálido durante la llamada, a ella le gusta mi voz y al final nos agregamos a gtalk. Me amigo con la situación de Navidad porque al final chateando pegamos onda, y nos pasamos la noche entera frente a la pantalla. Antes de irnos a dormir ya estamos hasta las manos y quedamos en volver a vernos y empezar de cero después de que se le pasen sus anginas y no pueda contagiarme. La cita iba a ser en dos días, pero después de mucho chat y escribirnos dos poemas, me la juego y le digo que no me importa si al otro día tengo que trabajar, y a las 3 de la mañana voy a su casa. Nos reencontramos, nos miramos a los ojos, nos besamos, nos abrazamos, nos frotamos, le como el cuello, le toco las tetas, le colo los dedos, estoy muy duro pero no me toca la pija porque estamos en la calle y le da pudor (creo que también le dio pudor que yo la haya tocado tanto). A las 6.30AM le digo que en dos horas me tengo que ir a trabajar y que nos vemos cuando se mejore.

Tenemos nuestra cita y a medida que nos vamos conociendo nos vamos gustando más. Hablamos muchísimas cosas: como que nunca tuvo novio y que está acostumbrada a salir con gente más grande que vive sola (yo un poco me apeno por decirle que estoy viviendo con mi vieja y la independencia no está en mis planes de ese año). Por mi parte, le confieso que para mi el sexo no importa tanto (estoy acostumbrado a tener el sexo que quiero desde mi primera vez, y cada obstáculo sexual con el que me topé siempre lo superé) y ella me dice que para ella el sexo es el 80% de la relación. La cita avanza y nos vamos poniendo más íntimos, entonces ella en un momento siente la necesidad de confesarme algo que da vueltas en su cabeza: Tengo que decirte algo..., empieza. Le da timidez, no sabe cómo decirlo pero siente que si hay un momento para decir esto, es ése: Me acosté con *muchos*, revela. Me sorprendo con humor porque en serio no esperaba eso en una primera cita. No sé a qué se refiere con "muchos", pero empatizo y le digo que está todo bien (obvio!) mientras que no esté con *muchos* si al final nos toca estar juntos, porque esas cosas pueden llegar a romperme el corazón.


La cita sigue hasta entrada la noche y está por terminar. Pasamos muchos minutos sólo besándonos. Creo que los dos estamos buscando/encontrando algo y no nos queremos despegar, después de todo ella en unos días se va de viaje a NYC y esto está muy bueno como para ser cierto. El cierre lo hacemos en un lugar clandestino, bajo las estrellas y escuchando los Beatles y Amy Winehouse. Quiero probar su cuerpo, pero ella prefiere que no. La respeto y nos entregamos a cerrar los ojos, a besarnos, a escucharnos respirar, a sentirnos...
PARÁ, PARÁ, PARÁ! Todo muy lindo y emotivo, pero hay algo que quiero resaltar: ¿vieron que dije que a ella le pareció importante decirme que se acostó con muchos? Bueno, yo por fuera empatizo con la situación, pero en mi interior pienso: Luc, encontraste el mar perfecto para encauzar, como pensando que encontré a la persona perfecta para canalizar todo-todo-TODO mi sexo.

Bueno. Agarrensé, porque este viaje va a ser una montaña rusa y no va a terminar bien.

5 comentarios:

Luc dijo...

Wow, es bastante difícil contar esta historia. Hay tanto contenido y hay tantos detalles que tengo que omitir para no marear con toda la información... pero a la vez es tan importante que no puede dejar de estar acá. Quizás deba tomármelo con más seriedad para no herir susceptibilidades. Pero me lo tomo como un primer boceto, como un aprendizaje.
Es más, esta historia fue un gran aprendizaje.

Cat dijo...

Me vas a enamorar a las lectoras y después no va a haber vuelta atrás my dear.

José A. García dijo...

En 2 horas se pueden hacer muchas cosas y para dormir siempre habrá tiempo en el trabajo.

Saludos

J.

Yoko dijo...

ESTO ES MUY GROSO.

Nuda E. dijo...

¡Dale Luc, soltá el resto de la historia!